viernes, diciembre 07, 2007

Ladies fire

Antes de salir de la cama, repasa minuciosamente  los movimientos y diseña un intrincado plan mental, para no equivocarse, para no perder todavía el fuego, el sexo que desde anoche duerme a su lado.
Si dice que solo comerá dos tostadas con manteca y miel, sucumbe y debe comer otra mas, y así pone  el café sobre el fuego y piensa en salir a correr pero- como todas las mañanas -se queda leyendo eso que ya aprendió de memoria y cada vez entiende mejor.

Cuando piensa en seducirlo no lo logra, cuando está distraída y  él prácticamente no existe, lo desespera, lo enciende, lo excita, nada de fuegos lentos, un infierno se desata en la mirada del desatendido.
Lo ama con el alma con su corazón de fuego, hasta cuando no lo quiere.

Es feliz de a momentos, ciclotimica, enredada pasa de la risa al llanto, de la desesperación a la esperanza.

Siempre y esto desde pequeña, cada vez que se corta el pelo, se arrepiente, se mira poco al espejo porque no todos los días se ve bella (tiene una ridícula teoría:  la imagen que ella observa, no siempre es ella... algunas veces ve a otras personas, cuando logra verse a si misma, salta de alegría y sonríe, siente que se han alinean sus componentes)


Siempre también discute aguerridamente, su filosofía de estar en las múltiples líneas de fuego, atenta al pie de cañón, observa, escucha y se emociona con facilidad.

El lunes es Amelie, el martes Madre Teresa, el miércoles Juana de Ibarbourou, el jueves Marge Simpson, el viernes "La Raulito", el sábado Cenicienta y solo el domingo es su mamá.

Es así y todo eso, está marcada a fuego por la vida, cree estar encaminada y decidida hasta cuando está caída... Hay veces que se dice a sí misma, lo ridícula y encantadora que es.

Nunca creyó en la estúpida frase "donde hubo fuego".... y quizás por eso nunca dio segundas oportunidades.

Es signo de agua y también de fuego, quizás como todas las mujeres de este mundo.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Me gusta leerte. Haces otro tipo de composición literaria a la que, de ehcho, no estoy acostumbrada. Tus metáforas, a veces difíciles, a veces sencillas, son hermosas. Me hacen pensar. Me hacen sentir bien y mal. Felicidades.
Te mando un saludo

Anónimo dijo...

la mujer es fuego el hombre es estopa...llega el diablo y sopla.

saludos.

Anónimo dijo...

Me encanto, excelente post!

Saludos!

Anónimo dijo...

'chas gracias !!!

Anónimo dijo...

escribes genial, aunque coincido convictoria, no estoy acostumbrada a tu estilo, pero eso hace las cosas mas interesantes. saludos.

Anónimo dijo...

mirame bien barb michelen.. yo no se quien sos, no te conosco asi que...olivate sola de mi blog...
(I work from my mind & my ovaries)